Calefacción por suelo radiante

¿Cómo llega el calor a los pies? ¿Qué recrecido y qué recubrimiento son los más adecuados? Resumen de toda la información importante sobre el sistema constructivo, el recrecido y el recubrimiento.

Sección del sistema constructivo de calefacción por suelo radiante BEKOTEC-THERM instalada en una cocina de concepto abierto, moderna y luminosa en combinación con un recubrimiento cerámico con efecto arce

Capa a capa hasta conseguir el suelo perfecto para el máximo confort.

Un buen resultado comienza desde abajo: el aislamiento mantiene el calor donde se necesita, en la habitación. La capa de calefacción lo distribuye rápida y homogéneamente. El recrecido lo transmite directamente al recubrimiento. ¿Y este? Lo ideal es que sea cerámico o de piedra natural, que transmiten el calor hacia arriba a toda velocidad. De este modo, cada paso se convierte en un momento placentero, desde que se enciende la calefacción por suelo radiante por primera vez hasta que se alcanza la temperatura ambiente óptima.

Una combinación inteligente: la calefacción por suelo radiante se combina con un sistema constructivo óptimo

Para que la calefacción por suelo radiante despliegue todo su potencial, el sistema constructivo del pavimento debe ser el adecuado. En la parte más baja, una capa de aislamiento de alta calidad se encarga de que el calor no se escape hacia abajo. A esta le sigue la capa de calefacción, ya sean tubos de agua o cables de calefacción eléctricos, que debe estar lo más integrada posible en el pavimento. El recrecido autonivelante o de cemento es especialmente adecuado, pues absorbe el calor y lo transfiere de forma homogénea.

En la parte superior, el recubrimiento se encarga de la eficiencia: la cerámica y la piedra natural son especialmente adecuadas debido a su excelente conductividad térmica y capacidad de almacenamiento térmico. No obstante, también se pueden utilizar suelos especiales laminados o de parqué, aunque reaccionen más despacio. Por el contrario, las moquetas gruesas o los recubrimientos muy aislantes frenan la conductividad térmica y la capacidad de almacenamiento térmico. El principio básico es sencillo: aislar bien en la parte inferior, calentar eficientemente en el centro y elegir un recubrimiento con buena conductividad térmica en la parte superior; así se crea un sistema constructivo que calienta rápidamente y proporciona el máximo confort.

Sistema constructivo de calefacción por suelo radiante Schlüter-BEKOTEC-THERM
1Forjado de hormigón y capa de regulación

1: Forjado de hormigón y capa de regulación

El fundamento del suelo: estable, plano y resistente. Aquí se establece la base sobre la que se construye todo: ya sea el forjado de hormigón o directamente sobre el soporte portante.

2Placa de nódulos con o sin aislamiento

2: Placa de nódulos con o sin aislamiento

Tranquilidad y confort: el aislamiento térmico contribuye a reducir el consumo de energía de la calefacción y la refrigeración; el aislamiento acústico a ruido reduce la transmisión de ruido; y la placa de nódulos para recrecido fija los tubos de calefacción de forma segura y garantiza una distancia óptima entre tubos. En definitiva, crea un sistema perfecto para la distribución uniforme del calor.

3Tubo de calefacción

3: Tubo de calefacción

La clave de la calefacción y la refrigeración: los tubos se fijan en los nódulos con precisión. Más tarde, por aquí fluirá agua caliente o fría, que mantendrá toda la habitación a una temperatura agradable según la estación del año.

4Recrecido calefactado

4: Recrecido calefactado

La capa estructural: el recrecido envuelve los tubos, distribuye el calor uniformemente y forma una base robusta para las siguientes capas del pavimento.

5Lámina de desolidarización

5: Lámina de desolidarización

Protección y seguridad: la lámina de desolidarización absorbe las tensiones, evita fisuras en el recubrimiento y garantiza la distribución uniforme del calor sin impedimentos.

6Recubrimiento

6: Recubrimiento

El acabado final: cerámica, piedra natural u otro tipo de recubrimiento, aquí decide el estilo personal. Gracias a la óptima transferencia de calor, casi cualquier recubrimiento resulta agradable al tacto, ya sea cálido o frío.

Calor, confort y estilo: materiales para cada espacio habitable

Pareja joven, el padre lleva a un niño en brazos, ático con suelo de baldosas cerámicas © Schlueter-Systems

Al planear una calefacción por suelo radiante, suele surgir esta duda: ¿qué recubrimiento es el más adecuado? La respuesta es sencilla, si bien depende en gran medida de la idea que tenga cada persona. Lo fundamental es que el suelo conduzca y almacene bien el calor. Materiales como la cerámica, la piedra natural o el vinilo de bajo espesor son los líderes en este ámbito. Estos transmiten el calor rápidamente a la habitación y crean un clima agradablemente uniforme, ya sea en el baño, en el salón o en el despacho.

Pero también existen opciones para los amantes de la madera. Los suelos de parqué y laminados modernos están disponibles en versiones especialmente optimizadas para las calefacciones por suelo radiante. Aquí lo importante es tener en cuenta el espesor máximo del material y elegir el tipo de instalación adecuado; de este modo, la potencia calorífica mantiene su eficiencia y el suelo permanece estable. Por el contrario, el uso de moqueta no suele recomendarse: aísla mucho y limita la transferencia de calor.

El espesor del recrecido: la clave del confort y de la eficiencia

Dos trabajadores hablan en la obra sobre el sistema constructivo del pavimento para una calefacción por suelo radiante. © Schlueter-Systems

El espesor del recrecido que se coloca sobre una calefacción por suelo radiante es la clave del confort y de la eficiencia, y depende en gran medida de si se trata de una obra nueva o de un edificio existente. Si se planifica todo bien desde el principio, se obtendrá una calefacción que reaccione rápidamente, caliente uniformemente y ofrezca buenos resultados a largo plazo.

En obra nueva, se suele instalar un recrecido flotante. Este se coloca sobre una capa de aislamiento y una capa de separación, lo que impide la transmisión del ruido y del frío del soporte a la habitación. Es importante que el recrecido envuelva completamente los tubos de calefacción. Esto garantiza un calor agradablemente uniforme, un suelo estable y una larga vida útil.

En caso de rehabilitación, el punto de partida suele ser más complicado: las puertas, las escaleras o los sistemas constructivos del suelo imponen límites claros. Cada milímetro cuenta. Aquí se utilizan sistemas especiales de muy bajo espesor o elementos de recrecido seco, que funcionan incluso con un recubrimiento de entre 20 y 35 mm. De este modo, la altura del sistema constructivo se mantiene baja y, pese a ello, el calor llega rápida y uniformemente a la habitación.

Del recrecido de cemento al recrecido seco: cuál es el adecuado para su calefacción

 El recrecido de cemento es el clásico: robusto, resistente y totalmente insensible a la humedad. Se adapta prácticamente a cualquier habitación, desde el salón hasta el sótano o el baño. Sin embargo, la elección del recrecido de cemento implica paciencia: el tiempo de secado antes de poder colocar el recubrimiento es considerablemente más largo, de cuatro a seis semanas.

 El recrecido de sulfato de calcio (recrecido de anhidrita) destaca por su excelente conductividad térmica y una superficie lisa, que ofrecen condiciones ideales para los recubrimientos. Se seca más rápido que el recrecido de cemento y presenta una mínima tendencia a la formación de grietas. Sin embargo, no es muy amigo de la humedad, por lo que no es apto para zonas húmedas de forma permanente.

 El recrecido rápido es la mejor opción para quienes no tengan tiempo que perder. A menudo, ya se puede revestir pasadas 24 horas, y combina una buena conductividad térmica con un rápido avance de obra. El precio es mayor y, para su aplicación, es fundamental contar con un profesional.

 El recrecido autonivelante garantiza una planicidad perfecta, pues se nivela automáticamente y envuelve completamente los tubos de calefacción: un plus para la transferencia de calor. Normalmente está hecho a base de sulfato de calcio, por lo que es sensible a la humedad. Además, su aplicación requiere equipos especiales.

 El recrecido seco se puede transitar de inmediato, no necesita secado y, gracias a su bajo peso, es óptimo para la rehabilitación de edificios. Sin embargo, su conductividad térmica es menor que la de los recrecidos húmedos y puede ser más sensible cuando se somete a cargas elevadas.

Salón moderno y luminoso con Schlüter-BEKOTEC-THERM © Schlueter-Systems

Aislamiento acústico a ruido: sensación de calidez, pasos silenciosos

Calidez que se nota, y pasos que permanecen silenciosos. Ese es el objetivo de cualquier calefacción por suelo radiante. Para conseguirlo, se necesita un aislamiento acústico a ruido adecuado. Por lo general, este se encarga de amortiguar los pasos y de que el ruido no se transmita a las habitaciones que hay debajo.

Sin embargo, en el caso de las calefacciones por suelo radiante, no debe obstaculizar la conductividad térmica. Materiales como aislamientos especiales de EPS, espumas y paneles de fibra mineral o corcho han demostrado su eficacia. Estos combinan buenos valores de aislamiento con una alta conductividad térmica.

Durante la instalación, es muy importante que el aislamiento quede plano y estable. Las irregularidades pueden reducir la potencia calorífica y provocar ruidos más adelante. A menudo, el aislamiento se coloca directamente debajo de los tubos de calefacción o se ofrece en forma de panel compuesto, que combina placa conductora de calor y aislamiento acústico a ruido.

El espesor del aislamiento también es clave. ¿Demasiado fino? El aislamiento acústico se ve perjudicado. ¿Demasiado grueso? Se reduce la potencia calorífica. Se recomienda utilizar productos especialmente indicados para las calefacciones por suelo radiante, optimizados para ofrecer un equilibrio adecuado entre el aislamiento acústico y la conductividad térmica.

Silencioso, aislado, eficiente

La placa de nódulos Schlüter-BEKOTEC-EN-FI con aislamiento térmico y acústico a ruido integrado de EPS de 30 mm de espesor resulta ejemplar. Gracias a este aislamiento, la transmisión del ruido de impacto se reduce hasta en 28 dB. Además, hace que el calor se transmita de los tubos de calefacción al recrecido de forma precisa y eficiente y llegue a la habitación.

Schlüter-BEKOTEC-THERM: la calefacción por suelo radiante que siempre triunfa.

5 tipos de BEKOTEC-THERM con tubo de calefacción y sistema constructivo de ejemplo © Schlueter-Systems

Schlüter-BEKOTEC-THERM es la calefacción por suelo radiante que se adapta a su proyecto de obra nueva o rehabilitación. El elemento clave son las placas de nódulos inteligentes, disponibles en cinco alturas de construcción con aislamiento térmico o acústico a ruido, autoadhesivas o clásicas. Estas le ofrecen una gran libertad, tanto si utiliza cerámica, piedra natural u otro tipo de recubrimientos.

La instalación es sencilla: los tubos de calefacción se colocan simplemente de forma precisa entre los nódulos de la placa; a continuación, basta con una cobertura de recrecido de 8 mm o más según el recubrimiento elegido. ¿Tensiones en el recrecido? Ningún problema: la estructura de nódulos inteligente de la placa las neutraliza rápidamente. Gracias a la placa de nódulos no se necesitan juntas de movimiento en el soporte. Solo se deben respetar las juntas de movimiento estructurales.

Al mismo tiempo, con BEKOTEC-THERM, el plazo de construcción se reduce considerablemente: gracias al uso mínimo de materiales y sin el tedioso calentamiento previo, podrá instalar el recubrimiento en cuanto el recrecido sea transitable.

Nota: ¡Tenga en cuenta la documentación técnica!

Un grupo de cinco personas y un perro están tumbados en el suelo formando un círculo con sus cabezas y miran sonriendo hacia arriba a la cámara.

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